lunes, 12 de enero de 2009

Alto riesgo de Ken Follet


Me pareció un libro bastante bueno, típico de Ken Follet, aunque muy parecido al de "El ojo de la aguja". Sin embargo, la trama es más interesante en "Alto riesgo" y más al estilo de "Los pilares de la tierra" y "Un mundo sin fin". Se nota que al momento de escribir el libro, su madurez como escritor había aumentado.
Con este, es el cuarto libro que leo de Follet y aunque me gusta mucho su estilo, no estoy seguro de leer otra novela de la Segunda Guerra Mundial con argumentos tan similares. Todos son acerca de espías británicos contra el poder alemán de Hiltler. Además, en este caso, termina con el clásico final en donde los personajes que se enamoraron durante la historia y que no debían hacerlo (Flick Clairet estaba casada pero en las escenas finales, su marido muere convenientemente) se casan y viven felices para siempre.
Algo que me aterró fueron las escenas de tortura, evidentemente, la Gestapo y - por supuesto - otras organizaciones de este tipo (en México tenemos a la PGR) han utilizado este tipo de métodos para hacer hablar a la gente. Me imagino a las personas que tivieron que sufrir ese destino al caer en las manos de los nazis, como dice el libro "al final todos hablan".
Me parece un libro recomendable sin llegar a ser una maravilla.

viernes, 9 de enero de 2009

Cristiano ataca a tigre por “rito divino”

La más nueva de los cristianos:
Parece que han regresado a los tiempos del Coliseo Romano en donde los "paganos" romanos lanzaban a las fieras a los cristianos.
Resulta que un cuate cristiano se lanzó al área donde tienen a los tigres en el zoológico de Chapultepec para cumplir un "rito divino".

¡Hágame el grandísimo favor!

El tigre desafortunadamente tuvo que ser dormido para evitar que se devorara al "elegido", al parecer, Girindro (así se llama nuestro valiente tigre) no tuvo efectos secundarios después de haber sido anestesiado por el personal del zoológico.
Ahora, las autoridades tendrán que tener cuidado con este tipo de "tocados por el Señor" porque a raíz de este "mártir de las fieras", los demás lavados del cerebro empezarán a realizar proezas dignas de los X-Men, el día de mañana tendremos a un pastor que pretenderá detener el Metro por mandato divino.
Pues por mí, adelante, entre menos fanáticos, nuestra sociedad podrá evolucionar, sólo espero que no siga habiendo víctimas animales. El director del zoológico tendrá que sacar un seguro animal contra ataques de cristianos.

¡Por los derechos de los animales!
(Pero no de los que cantan y se arrastran los domingos)

jueves, 8 de enero de 2009

El camión ateo en Inglaterra y España


Leí en un blog inglés (guardian.co.uk) acerca de una campaña publicitaria en los camiones de algunas ciudades inglesas con el slogan "THERE'S PROBABLY NO GOD, NOW STOP WORRYING AND ENJOT YOUR LIFE" algo como ES PROBABLE QUE NO EXISTA DIOS ASÍ QUE DEJA DE PREOCUPARTE Y DISFRUTA LA VIDA.
Evidentemente Inglaterra es un país muy avanzado en donde el criterio religioso es muy abierto y permite que se realicen este tipo de campañas. De hecho, esta campaña fue la respuesta a otra protagonizada por un grupo católico en donde pregonaban que los no-cristianos serán condenados a una separación infinita de Dios y pasarán el resto de la eternidad sufriendo de tormentos en el infierno...Dios dijo que esto sería como un lago de fuego creado por el diablo.
Esta campaña va a llevarse a cabo en España, un país predominantemente católico y ya hubo una respuesta negativa de las autoridades católicas que pretenden presionar al gobierno para que cancelen la campaña.
¿Sería posible que algo así ocurriese en México, que ese tipo de campaña se realizase por ejemplo en los vagones del Metro?
¿Cuántas personas en México no concordamos con la religión católica y nos sentimos hasta cierto punto "perseguidos"o "tachados" por la sociedad?
¿Por qué sino te casas por la iglesia o no bautizas a tus hijos o no haces la primera comunión eres un hereje irrespetuoso y te presionan hasta el fondo para que lo hagas?
¿En algún momento, México podrá superar esas barreras teológicas para por fin avanzar hacia una sociedad más pensante y evolucionada?

El secreto egipcio de Napoleón por Javier Sierra

Fue un libro un tanto decepcionante ya que no le da el crédito que se merece a Napoleón, pintándolo como un soldado bruto e ignorante, sin educación ni cultura a diferencia del gran hombre que fue y que puede leerse en sus cartas o discursos.
Por otro lado, los personajes carecen de fuerza y en varios casos, sus historias no concluyen de manera convincente o quedan inconclusas sin saber cuál fue su destino o al menos como cerraban su participación en el relato.
Un detalle importante es que había demasiados personajes y en el caso de los egipcios, sus nombres eran similares y confusos, no es que no los entendamos y que sean "raros" para el hispanoamericano, sino que no eran fáciles de recordar porque inevitablemente no tenían fuerza protagónica.
En cuestión del trato que se le da a la cultura egipcia, me pareció interesante y constructivo, un buen intento para conocer ciertas facetas de Egipto. Sin embargo, al ser la trama poco lineal y cautivante, todos esos detalles históricos y de aprendizaje se pierden en una maraña de datos, fechas y nombres que al final no tienen sentido.
En realidad, el libro no trata sobre Napoleón, sino acerca de ciertas sectas y grupos que pretenden manipularlo a su conveniencia dejando entre ver de nuevo la poca fuerza que el autor imprimió en Napoleón poniéndolo como un títere del cual sus hilos eran manejados por sacerdotes, masones, bailarinas, brujos y adivinos, lo cual parece poco probable dado el carácter dominante de Napoleón.

miércoles, 7 de enero de 2009

Las trincheras del odio (At some disputed barricade)

Este libro me ha llevado a las trincheras llenas de barro de Passchendaele, en donde podías ver los miembros destrozados de los soldados, flotando junto a los cadáveres de ratas también mutiladas. Evidentemente, esto era el horror de la Primera Guerra Mundial. Un conflicto que no tuvo que ocurrir y que a fin de cuentas, no resolvió nada y preparó el escenario para la Segunda Guerra Mundial.
La autora, Anne Perry, retrata con vivacidad la vida de los soldados ingleses en el frente. Casi puedes oler la muerte en los campos de Bélgica y el miedo que se sentía al iniciar los bombardeos con obuses. Esta novela refleja de alguna forma una actitud antibélica ya que describe lo que los soldados alemanes sentían también: Miedo, hambre, fatiga, indiferencia y una constante decepción hacia sus superiores pero más que nada, la añoranza de volver a casa. La trama es excelente y te engancha sin lugar a dudas, todos los personajes van creando su historia através del relato. Aunque el final es un poco pesado ya que se trata de un juicio (personalmente no me gustan ni las películas ni los libros acerca de juicios y abogados), el hilo de la trama no se pierde y el desenlace, aunque esperado no deja de ser agradable.

martes, 9 de septiembre de 2008

Casa Buonaparte, ficha en Wikipedia (Español)

Casa Buonaparte

La Casa Buonaparte, propiedad heredada del padre de Napoleón, Carlo Buonaparte era una construcción espaciosa, con ventanas que daban a la calle estrecha, cerca del mar. En la planta baja vivían la madre de Carlo y su hermano Luciano, un hombre atormentado por la gota con el cargo de archidiácono de Ajaccio, en la planta alta vivían algunos de los primos, así también, vivían Carlo y Leticia Buonaparte.

En esta casa nació y crecieron Napoleón y sus demás hermanos.

Tiempo después de la partida de Napoleón para realizar sus estudios en Francia, la familia sorteó diferentes crisis financieras que la obligaron a salir de Córcega, dejando la casa y fueron a vivir, primero a los barrios pobres de Marsella y posteriormente a un lugar llamado La Sallé en Antibes.

Después de la firma de las condiciones preliminares de la paz de Leoben, la familia se reunió durante dos semanas en Mombello, cerca de Milán y posteriormente Leticia regresó a vivir a la casa Buonaparte, reparada y amueblada especialmente por orden de Napoleón.

viernes, 5 de septiembre de 2008


Esta es la traducción que hice del HMS Bellerophon para Wikipedia.



HMS Bellerophon (1786)

El primer HMS Bellerophon de la Armada Real era un navío de línea de tercera categoría con 74 cañones, soltado el 6 de octubre de 1786 en Frinsbury sobre el río Medway, cerca de Chatham. Fue construida en los astilleros de Edward Greaves con las especificaciones de la clase Arrogant y diseñada por Sir Thomas Slade en 1758. La historia narra que el Primer Lord del Almirantazgo durante ese periodo, John Montagu, 4to. Conde de Sandwich, tenía un interés muy particular en la mitología griega y romana y tomó el nombre del Classical Dictionary de Lempière. Ordenó que la nave llevase el nombre del guerrero griego Belerofonte quien voló sobre el caballo alado Pegaso y mató a la Quimera

Inicios

El Bellerophon estuvo presente en la gloriosa Batalla del Primero de Junio, en la Batalla del Nilo y en la Batalla de Trafalgar convirtiéndose en una de los barcos de guerra más famosos durante las Guerras Napoleónicas. El Almirante Nelson, comandante de la flota de batalla envío a su capitán, Henry D'Esterre una interesante carta al respecto:

'Estimado Darby, Siento un gran pesar por la pérdida de tantos valientes hombres, sin embargo, nuestra gloriosa victoria es de admirar. Le brindaremos el mayor apoyo tan pronto se reúna con nosotros, hasta entonces, que el Señor os bendiga.

Quedo de usted,

Horatio Nelson

3 de agosto de 1798

Espero sinceramente que se encuentre bien'

Billy Ruffian (o Billy Ruff'n) lo llamaba de cariño la tripulación. En la Batalla de Trafalgar fue la quinta nave en la División del Sur del Almirante Collingwood, de ahí que su armamento fuese sumamente pesado, combatió contra L'Aigle francesa hasta un punto muerto con un costo de 123 heridos y 26 muertos, entre ellos el capitán John Cooke. Después de la muerte del capitán, el mando lo tomó el primer teniente William Pryce Cumby, quien dirigió la nave averiada de vuelta a Gibraltar A bordo se encontraba el futuro explorador del Ártico, John Franklin, quien servía como guardiamarina.


Rendición de Napoleón

La nave obtuvo aún más fama cuando el 15 de julio de 1815, Napoleón Bonaparte se rindió al capitán Frederick Maitland y fue llevado a Torbay en donde ancló en Brixham el 24 de julio. En ese lugar, Maitland recibió órdenes del Almirante Lord Keith. Éstas decían: 'con órdenes tajantes de evitar que cualquier persona, sin importar quien sea o de donde venga, aborde la nave bajo su mando, con la excepción de los miembros que conformen la tripulación.' Como respuesta a dichas órdenes, el capitán Maitland prohibió las visitas ordinarias de los escandalosos comerciantes con las provisiones de comida fresca. John Michelmore, quien se encontraba en uno de los botes tratando de vender pan, vio a un marinero en una de las troneras inferiores quien los llamó y lanzó a la deriva una pequeña botella con el mensaje de que Bonaparte se encontraba a bordo. Remaron a la orilla y difundieron la noticia rápidamente. Maitland seguía evitando que otros barcos se colocaran a su lado, sin embargo no hubo mayores intentos de encubrir la presencia del Emperador. Dos días después, el Bellerophon recibió las órdenes de proceder a Plymouth en donde la nave insignia de Lord Keith, el HMS Ville de Paris había anclado. Napoleón permaneció abordo del Bellerophon y la nave continúo aislada de las multitudes curiosas y custodiado por dos barcos escolta anclados estrechamente. El 4 de agosto, Lord Keith ordenó que el Bellerophon levara anclas y esperase la llegada del HMS Northumberland, designado para llevar al exilio a Napoleón a la isla de Santa Helena. El 7 de agosto, Napoleón abandonó el Bellerophon donde había permanecido durante las últimas tres semanas sin desembarcar en Inglaterra y abordó el Northumberland con rumbo a Santa Elena.


Destino final

A partir de 1816, el Bellerophon estuvo fuera de servicio en Sheerness y en algún momento fue utilizado como barco-prisión. Fue renombrada como el Captivity en 1824, posteriormente fue vendida el 12 de enero de 1836 y desmantelado.

Referencias Literarias

Al principio del primer libro de la serie de novelas de Aubrey-Maturin, de Patrick O'Brian, Master and Commander, el recientemente promovido Jack Aubrey se encuentra por casualidad a un grupo de marineros cuando se enfila a tomar el mando de su nueva nave. '...algunos traían pantalones anchos con rayas, algunos, ropa de marinero, algunos, finos chalecos rojos y algunos, chaquetas azules ordinarias. Algunos usaban sombreros de lona, sin importar el calor, algunos, sombreros anchos de paja y algunos, pañuelos con motas ceñidos a sus cabezas pero todos usaban largas colas de caballo que se balanceaban mientras caminaban, dándoles el distintivo porte de marineros de buque de guerra. Eran del Bellerophon y los miraron ávidamente mientras pasaban.'


Referencias musicales

La banda de Indie Folk, Beirut tiene una canción llamada "Napoleon on the Bellerophon", en el EP Pompeii.

Referencias

  • Lavery, Brian (2003) The Ship of the Line - Volume 1: The development of the battlefleet 1650-1850. Conway Maritime Press. ISBN 0-85177-252-8.
  • David Cordingly, The Billy Ruffian: The Bellerophon and the Downfall of Napoleon (Bloomsbury USA, 2003) ISBN 1-58234-468-X